Message: 3             Date: Sun, 15 Aug 2004 12:27:32 -0400    From: "Abel Vale" <enlacepr@caribe.net> Subject: Velada cual un bebé la cotorra

 

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Velada cual un bebé la cotorra

 

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domingo, 15 de agosto de 2004

 

Por José Javier Pérez end.jperez1@elnuevodia.com

 

RÍO GRANDE - Lo arropó con un paño y lo colocó entre la palma de su  mano y el antebrazo como si fuera un bebé.

 

"Se ve bastante bien", dijo el veterinario Antonio Rivera Guzmán para  luego pasar a examinarlo más detalladamente. Cobito no emitió ni un chillido. Después de todo ya conoce bien las manos de Rivera Guzmán pues fueron  las que lo sacaron del huevo y lo alimentaron durante sus primeras horas críticas de vida.

 

"Pudo haber estado en las estadísticas de los embriones que no  nacieron", dijo el veterinario aún sosteniendo a Cobito boca arriba. Suavemente le abrió el pico con un instrumento y tomó una muestra de mucosidad que  colocó en una laminilla. Hizo lo propio con una muestra fecal. Luego, examinó  ambas bajo un microscopio.

 

Los resultados revelaron que este pichón de cotorra puertorriqueña  (Amazona vittata) de tres meses de edad tenía una secreción nasal nada seria que podría ser producto de unos hongos de los que abundan en el húmedo  micro clima en un área del Bosque Nacional del Caribe El Yunque. Es allí  donde el Servicio de Pesca y Vida Silvestre y el Departamento de Recursos  Naturales y Ambientales operan uno de dos aviarios donde mantienen 62 cotorras como parte de programa para recuperar esta especie en peligro de extinción.  El otro aviario está en el bosque de Río Abajo entre Arecibo y Utuado y  tiene 96 individuos.

 

SE CREE que en el ambiente natural quedan entre 24 y 36 cotorras,  informó Fernando Nuñez, supervisor del Servicio de Pesca y Vida Silvestre a  cargo del Programa de Recuperación.

 

Cerca, en una jaula incubadora estaba Ícaro, que por ser mayor que  Cobito, muestra un comportamiento algo agresivo que manifiesta con estridentes chillidos cada vez que un extraño se acerca. Cuando era un pichón, una  pata se le encajó dentro del nido. No murió gracias a que sus padres lo continuaron alimentando hasta que fue descubierto por personal del  aviario. Rivera Guzmán tuvo que realizarle una cirugía en la patita y hoy Ícaro  luce recuperado.

 

"Las aves aquí son diferentes pues intentamos que sean aptas para ser liberadas", dijo Rivera Guzmán refiriéndose a la meta de minimizar, en  lo posible, el contacto con el ser humano para que mantengan su  comportamiento y costumbres silvestres y así facilitar su reintroducción al ambiente natural.

 

Con esto se busca también reducir el estrés que experimentan cuando ven  a un ser humano. "Tenemos una cotorra que cuando la manejamos lo hacemos por pocos minutos y por reloj pues le da tanto estrés que le dan  convulsiones", dijo.

 

EL PROMEDIO de éxito de las cotorras liberadas es de aproximadamente un  40%, según Nuñez. Esta cifra es más alta que la tasa de supervivencia de las cotorras en la naturaleza, explicó.

 

Muchas mueren porque se enferman debido a eventos climatológicos, son depredadas por guaraguaos, y sobre todo, por la pérdida de hábitat  debido a la construcción desparramada de la zona urbana, entre otras causas.

 

Estos pacientes suelen requerir la atención de Rivera Guzmán a  cualquier hora, ya sea de madrugada , durante un día festivo o en medio de un  festejo familiar como los varios que ha tenido que dejar para ver a sus  dolientes alados.

 

"LOS PÁJAROS no pueden esperar", dijo el especialista. De suerte que su esposa es veterinaria y comprende muy bien esta pasión por los  animales. Recientemente, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre reconoció a Rivera Guzmán con un premio por donar tiempo al aviario. Desde 1999 ha estado prácticamente regalando sus servicios y en ocasiones aparte de atender  a sus pacientes en el aviario, se lanza por las jaldas de El Yunque a visitar nidos.

 

A vuelo de pájaro se puede decir que este veterinario tiene pasta con  las aves y con los seres humanos que laboran en el aviario. Allí saben que pueden contar con Rivera Guzmán las 24 horas al día.

 

En una ocasión Rivera Guzmán no aparecía y la ausencia causó gran preocupación. No llegó esa tarde porque su clínica se estaba quemando y  se dedicó a poner a salvo las aves que atendía. Aun así acudió al aviario  a las 2:00 a.m. "Cuando niño mi abuelo me contaba sobre cosas que ya no  existían. Ahora estoy trabajando para que a la sociedad del futuro nadie le tenga  que contar sobre la cotorra puertorriqueña, sino que puedan verla", dijo.

 

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Message: 5             Date: Sun, 15 Aug 2004 12:28:19 -0400    From: "Abel Vale" <enlacepr@caribe.net> Subject: A relocalizar un aviario

 

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A relocalizar un aviario

 

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domingo, 15 de agosto de 2004

 

Por José Javier Pérez end.jperez1@elnuevodia.com

 

RIO GRANDE - Como parte de los esfuerzos para restaurar la población de cotorras puertorriqueñas, el Programa de Recuperación de esta especie relocalizará el aviario que está en El Bosque Nacional del Caribe El  Yunque.

 

El aviario está en un área restringida del bosque tropical en un viejo edificio construido por las fuerzas armadas y que le fue cedido en 1973  al Programa de recuperación de la cotorra puertorriqueña. Aparte de tener  un espacio reducido, en el área hay tanta humedad que promueve la  proliferación de hongos, que aumentan las posibilidades de causar enfermedades en las cotorras y de echar a perder los pichones.

 

Aunque los funcionarios del aviario han logrado atender este problema esterilizando las jaulas y cambiando periódicamente la viruta que las cotorras usan dentro de sus nidos, la mejor alternativa será mudar el  lugar a un área más cálida dentro del bosque, explicó.

 

Núñez explicó que el nuevo aviario estaría en un área cercana al Barrio Jiménez y tendría un costo de $2.5 millones. A través de gestiones de  la Oficina del Comisionado Residente en Washington se logró una asignación  de más de $1 millón. El resto se deberá conseguir a través de donaciones.  El diseño está listo pero faltan entre $600,000 a $800,000 para iniciar la construcción, dijo el funcionario federal.

 

La cotorra puertorriqueña fue una especie abundante en la Isla pero  ahora es una de las 10 especies a nivel mundial en mayor peligro de desaparecer.  Se estima que en la actualidad quedan entre 24 y 36 individuos en el  ambiente natural, dijo Núñez. Aproximadamente un 42% de las cotorras liberadas sobrevive en el ambiente natural.

 

"LA DESAPARICIÓN de una especie es equivalente a que desaparezca la  especie humana", dijo Núñez para dramatizar la importancia de recuperar  especies en peligro de extinción.

 

La liberación más reciente ocurrió el 18 de mayo cuando cinco cotorras puertorriqueñas volaron fuera de sus jaulas.

 

Esta fue la cuarta liberación de cotorras. El primer grupo se liberó en  el año 2000 y consistió de 10 individuos. En el 2001 se soltaron 16 y en  el 2002 se liberaron nueve. La próxima gran liberación será en el 2006.

 

Message: 13            Date: Fri, 03 Sep 2004 05:27:13 -0400    From: Abel Vale <enlacepr@direcway.com> Subject: Dejan el cautiverio 13 cotorras boricuas

 

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Dejan el cautiverio 13 cotorras boricuas

 

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viernes, 3 de septiembre de 2004

 

Por Frances Rosario End.frosario1@elnuevodia.com  <mailto:End.frosario1@elnuevodia.com

 

UTUADO - Trece cotorras puertorriqueñas dieron ayer su primer aleteo a la libertad, que pronto las llevará a apoderarse de las riveras del río Tanamá, los mogotes del carso norteño y, sobre todo, del Bosque Estatal Río Abajo.

 

Las aves, que se encontraban en cautiverio, fueron liberadas en una enorme jaula de vuelo por el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Luis E. Rodríguez, y por varios  biólogos que se dedican a cuidarlas. El acto fue considerado como un hecho histórico.

 

En el nuevo recinto, las cotorras comenzarán a adaptarse a la vida silvestre. Será en el 2006 que podrán aletear por todo el entorno del bosque subtropical, ubicado entre Arecibo y Utuado.

 

Esta liberación llevará a las 13 aves a convertirse en la segunda bandada de cotorras puertorriqueñas que rondan los cielos borincanos.

 

Actualmente hay entre 25 a 35 cotorras que viven en estado silvestre  por el área del Bosque Nacional del Caribe, El Yunque, informó el líder del Proyecto de Propagación en Cautiverio de la Cotorra Puertorriqueña, Ricardo Valentín.

 

Las cotorras puertorriqueñas se encuentran en un estado crítico de peligro de extinción. Se cree que tan sólo hay 200 aves de éstas. Cien de las aves están en cautiverio en el bosque de Río Abajo, 68 se encuentran en El Yunque, mientras que las restantes han sido liberadas  y se adaptan a su medio ambiente.

 

SOBRE LAS 13 cotorras que se colocaron en la nueva jaula de vuelo, el biólogo Brian Ramos informó que dos nacieron en cautiverio en el 1998; las otras 11 aves nacieron entre el 2001 y 2002.

 

Estas aves pasaron por un proceso en el que se rompe el vínculo con el ser humano. Sólo los biólogos tenían contacto con ellas dos veces al  día para alimentarlas.

 

"Queremos que vean al ser humano como depredadores, no cuidadores", comentó Valentín.

 

Además, se les cambiará gradualmente su alimentación. Poco a poco se aumentará la presencia de frutas y hojas del bosque para que cuando se liberen puedan adaptarse a su nuevo hábitat, sostuvo.

 

La liberación de las cotorras al bosque vendrá acompañada de una  campaña educativa en las comunidades aledañas y de una reforestación.

 

Sobre la campaña educativa, el Secretario de Recursos Naturales dijo  que la agencia tiene un acuerdo con el Servicio Forestal de los Estados Unidos, y con el Servicio federal de Pesca y Vida Silvestre para orientar sobre la prohibición de la caza de las aves y su importancia.

 

"EL PLAN es ir a las escuelas y hogares para ir educando a las comunidades aledañas... Crear sensibilidad. Que la comunidad vea a la cotorra como parte intrínseca de sus comunidades", señaló Rodríguez.

 

La reforestación del bosque será para facilitar a las cotorras obtener frutas y hojas comestibles, informó, por su parte, Valentín.

 

El programa de cautiverio del Bosque Estatal de Río Abajo comenzó en el 1990 con cotorras dominicanas.

 

Tras demostrarse la capacidad del personal y la calidad del hábitat, el Gobierno federal aprobó entre 1993 y 1995 el traslado de 25 individuos de El Yunque a Utuado.

 

Desde el inicio del programa, en el bosque Río Abajo han nacido 114 cotorras puertorriqueñas. La producción ha sido mayor que en El Yunque, donde hay un programa dirigido por el Servicio federal de Pesca y Vida Silvestre.

 

Message: 6             Date: Sun, 12 Sep 2004 20:08:23 -0400    From: "Abel Vale" <enlacepr@caribe.net> Subject: Cálido trato a las cotorras

 

Cálido trato a las cotorras

 

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domingo, 12 de septiembre de 2004

 

Por Frances Rosario End.frosario1@elnuevodia.com  <mailto:End.frosario1@elnuevodia.com>

 

UTUADO – El futuro de la cotorra puertorriqueña se encuentra en la zona  del carso norteño y no en el área de El Yunque, aseguró el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Luis Enrique Rodríguez.

 

Con un listado de 13 cotorras que serán liberadas en el 2006 y un total  de 100 aves en cautiverio, el aviario del Bosque Estatal de Río Abajo,  ubicado entre Arecibo y Utuado, ha logrado tener éxito en la reproducción de  este animal en estado crítico de peligro de extinción.

 

De acuerdo al líder del Proyecto de Propagación en Cautiverio de la  Cotorra Puertorriqueña, Ricardo Valentín, el clima cálido de la zona y la  estrategia empleada para cuidar a las aves son la clave del avance logrado en la  zona para preservar la especie. En tan sólo 10 años de fundado, el programa  del DRNA ha "producido" 114 individuos.

 

Actualmente, en el aviario de El Yunque, administrado por el Servicio federal de Pesca y Vida Silvestre, hay 68 cotorras puertorriqueñas.  Este proyecto ya ha logrado liberar algunas a su ambiente silvestre. Se  estima que de las aves liberadas sobreviven entre 25 a 35.

 

Los comienzos de la cría de estas aves en cautiverio se dieron en la  década del 70, cuando sólo quedaban entre 13 a 15 individuos. El programa  federal se estableció en una estructura militar en medio del Bosque Nacional  del Caribe, El Yunque.

 

"LA GENTE piensa que por ser un proyecto federal, por tener más dinero,  es mejor. Pero tiene dificultades", explicó Valentín.

 

En este bosque de Luquillo, la alta humedad provoca hongos  perjudiciales para las aves. Otro problema es que la cercanía de las jaulas afecta a  la reproducción, indicó.

 

En estos momentos, el programa se encuentra construyendo nuevas jaulas  para mejorar el ambiente en el que se crían las aves.

 

El segundo aviario, administrado por el DRNA, empezó en el bosque Río  Abajo durante 1993 al 1995, con 25 cotorras trasladadas desde El Yunque. El propósito de crear este nuevo centro de cautiverio era que en caso de  "una catástrofe sobreviviera algo de la población. Y se pensaba que este  medio ambiente era mejor", dijo Valentín.

 

En Río Abajo las cotorras se segregan en diferentes jaulas durante la  época no reproductiva, que se extiende de julio a diciembre. Hay jaulas para pichones y otras para los adultos.

 

LAS 25 cotorras fundadoras se protegen en un área aislada debido a su importancia genética. Mientras que en un lugar apartado y en una jaula tapada con una malla verde, crecen aquéllas que no soportan la  presencia humana o que no han roto el vínculo emocional con el humano.

 

"Tratamos de crear ambiente de bandadas para que desarrollen su  ambiente salvaje", comentó el líder a cargo del proyecto de Río Abajo.

 

Para la temporada reproductiva, de enero a junio, se separan las  parejas en distintas jaulas esparcidas en el bosque.

 

Valentín explicó que en ocasiones, al lado de la jaula de cotorras puertorriqueñas se pone a una pareja de cotorras dominicanas. Estas  últimas aves son más "fogosas" y guían a las boricuas al acto reproductivo,  dijo.

 

Las parejas de cotorras puertorriqueñas, quienes no se divorcian tras  la primera elección natural, por lo general ponen tres huevos por  temporada.

 

Valentín explicó que los huevos les son extraídos para colocárselos a parejas de dominicanas, que actúan como nodrizas. Entonces, "la cotorra puertorriqueña siente presión y vuelve a ovular".

 

CON ESTE método, durante la pasada temporada reproductiva nacieron 16 polluelos, de los que sobreviven 11.

 

"Tenemos una deuda grande con la cotorra dominicana que jamás podremos pagar", aseguró el líder del proyecto.

 

Por la capacidad reproductiva lograda en el aviario de Río Abajo, en el  2000 se transfirieron unas 19 cotorras puertorriqueñas a El Yunque para ser liberadas. Además, se han enviado sobre 400 aves a República  Dominicana, cuyas cotorras están amenazadas.

 

Message: 4             Date: Sat, 9 Oct 2004 10:59:50 -0400    From: "Abel Vale" <enlacepr@caribe.net> Subject: Afecta a la cotorra el paso de Jeanne

 

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Afecta a la cotorra el paso de Jeanne

 

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sábado, 9 de octubre de 2004

 

Por José Fernández Colón The Associated Press

 

PONCE - Los efectos de la tormenta tropical Jeanne repercutirán en las cotorras puertorriqueñas en estado silvestre.

 

El supervisor del Bosque Nacional del Caribe El Yunque, Pablo Cruz,  indicó que los vientos y la caída de árboles a causa de Jeanne afectaron la reproducción de esta especie en peligro de extinción.

 

"Es lógico pensar que va a tener un efecto en la reproducción en estado silvestre de la cotorra puertorriqueña en el bosque porque la tormenta Jeanne afectó nidos. Creemos que bajará este año la reproducción",  sostuvo en entrevista con The Associated Press.

 

Según el funcionario, un censo realizado después del paso de Jeanne  reveló que, "afortunadamente", la tormenta no provocó la muerte de ninguna de  las 35 cotorras en estado silvestre, contrario a lo ocurrido durante los huracanes Hugo y Georges.

 

Recordó que durante el paso de Hugo en 1989 se perdieron unas 10  cotorras en estado silvestre, mientras que Georges provocó la muerte de cinco en  1998.

 

Ninguno de esos dos huracanes ni la tormenta Jeanne afectaron las 70 cotorras en cautiverio en el aviario de Luquillo, aclaró.

 

El supervisor del Bosque Nacional del Caribe dijo que los daños  causados por Jeanne a la reserva natural federal suman $435,500, mientras que los  daños a carreteras que transcurren por El Yunque podrían superar los $750,000.