Message: 19 Date: Fri, 07 May 2004 05:59:02 -0400 From: Abel Vale <enlacepr@direcway.com> Subject: Proyecto amenaza ecología en Aguada
<http://www.vocero.com/images/shim.gif> <http://www.vocero.com/images/vocero_logo.gif> <http://www.vocero.com/images/shim.gif> Edición de: 7 de mayo de 2004 <http://www.vocero.com/images/titulo_Locales.gif>
Proyecto amenaza ecología en Aguada Por: José R. Ortúzar Redactor EL VOCERO
AGUADA — Unas 1,000 cuerdas de tierras verdes que fueron liberadas de la Reserva Agrícola del Valle del Coloso son el eje de una controversia entre agricultores, ambientalistas y desarrolladores, más aún cuando los sectores de conservación denuncian que los desarrollos proyectados para una sección de la costa de Aguada no son compatibles con el ecosistema del área y traerían mayores problemas a un área clasificada con el mayor grado de alerta de las agencias estatales y federales ante su propensión a las inundaciones.
Y es que el "Discovery Bay Resort and Marina" que impulsa la compañía Cordeco Northwestern Corporation propone el uso de unas 50 cuerdas para el desarrollo de una marina tierra adentro ("inland") en los predios del barrio Espinal de dicho municipio, colindando a su vez con jurisdicción de Aguadilla.
La mayor parte del proyecto sería realizado en terrenos adquiridos por la compañía, pero la entrada a la marina —que tendrá capacidad para 500 botes— será realizada en terrenos costeros aledaños al parque Colón, que sirven como desembocadura del caño Madre Vieja (nutrido por el río Culebrinas).
Una de las voces que ha levantado la voz de alerta en cuanto al proyecto es el comité de Ciudadanos Aguadeños Pro Conservación del Ambiente, que se ha opuesto de manera vehemente al proyecto por entender que el mismo representa una amenaza a los terrenos agrícolas, aledaños al valle del Coloso, los que han tenido un historial alto de productividad. El Departamento de Agricultura federal ha llegado a ofrecer comprar los terrenos para desarrollar proyectos agrícolas cuando todavía no se habían ultimado los detalles de la ley que dispone la reserva agrícola, firmada durante la pasada administración, en donde se designaban unas 2,956 cuerdas como santuario agrícola.
El ex miembro de la Junta de Planificación, Félix Aponte, recordó que durante su gestión en la agencia todavía estaba propuesta la zonificación de conservación agrícola para todo este sector, buscando proteger los terrenos y a los residentes de las comunidades aledañas.
"Pero eso se entendía que podía confligir con una propuesta privada que tiene un interés en un proyecto de carácter turístico residencial", dijo el profesor universitario en planificación durante una entrevista con Noticentro 4, a cuyas grabaciones EL VOCERO tuvo acceso. Indicó que los intereses privados "confligían con la investigación científico técnica" que se había desarrollado durante años en el lugar para determinar el potencial del área y delimitar la reserva.
"Nos dividió la reserva agrícola en dos pedazos", dijo el portavoz del grupo ambientalista, Manuel Acevedo.
El ingeniero del proyecto, Antonio Hernández Virella, dijo que estos terrenos fueron excluidos por el mismo Departamento de Agricultura porque alegadamente habían perdido su valor agrícola.
La presión política se ha visto desde el municipio de Aguada, cuando el alcalde Miguel Ruiz presionó para que la Asamblea Municipal radicara una resolución aprobando el proyecto, pese a tener serias reservas a la viabilidad del mismo, según trascendió de una entrevista con el grupo en contra del proyecto.
Acevedo indicó que la influencia grande que mantiene Cordeco en las altas esferas políticas "obligó al Gobierno a tomar decisiones injustas sobre esos terrenos". "Aquí nunca se ha oído a la comunidad, o mejor dicho, fuimos escuchados pero no fuimos tomados en consideración", añadió.
El grupo, compuesto de ecólogos, biólogos, ingenieros y agricultores, denunció que el proyecto afectaría la zona marítimo terrestre (coastal barrier) ya que el nivel freático no es constante, lo que en ocasiones provoca que el nivel del mar esté por encima del nivel de tierra.
Para esto, Hernández Virella propuso el establecimiento de un rompeolas en la misma costa.
Mientras, para mitigar las inundaciones construirían dos diques cercanos a la urbanizaciones aledañas. Estos diques recibirían modificaciones a los diseños preparados por el Cuerpo de Ingenieros.
Para todo esto la compañía dedicada a la extracción de arena tendría que realizar excavaciones de más de 15 pies de profundidad para la marina y remover arena de la costa para facilitar la entrada del mar.
El comité alegó que la entrada del mar al área cercana a terrenos aún agrícolas provocaría la "salinización de las tierras", haciendo que pierdan su fertilidad, lo que resultaría en la pérdida de la inversión en la reserva del valle del Coloso.
Para hacer la marina tierra adentro se proyecta ampliar el canal del caño Madre Vieja que desemboca en el mar y lograr la inundación de un área de 50 cuerdas.
Como consecuencia el proyecto cambiaría la confluencia natural del caño Madre Vieja, que es afluente del río Culebrinas, y establecería un estuario artificial.
Para esto sacarían un grupo de manglares del estuario natural que tiene cercano y serían ubicados, en otra área cercana a la marina, para servir como zona de amortiguamiento.
El grupo cuestionó la política pública de la actual administración referente al "desarrollo sustentable". Recientemente, el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, Luis Rodríguez, describió que "desarrollo sustentable no es la preservación de todo espacio verde", y que la función de su agencia en casos que puedan afectar a algún ecosistema sería buscar la modificación del proyecto para evitar un daño severo.
El problema con el valle del Coloso y la central Aguirre evidencian un marcado contraste y roce entre las iniciativas de las dependencias del Gobierno.